Desagüe de la caldera de condensación. ¿Es necesario?

Las calderas de condensación son calderas de alto rendimiento basadas en el aprovechamiento del calor latente de condensación presente en los humos de la combustión. La existencia del desagüe de la caldera de condensación se justifica porque estos humos, al enfriarse, forman gotas de agua que tienen que salir de la caldera por algún lado. Por ello, es necesario instalar un tubo de desagüe.

Desagüe de la caldera de condensación

Al cabo de un día, una caldera en funcionamiento puede generar entre uno y dos litros de agua (existe la opción de vaciar este agua acumulada manualmente, pero supondría tener que hacerlo dos a tres veces al día).

¿Qué tubo de desagüe instalo?

El diámetro a instalar depende de la marca de caldera que elijamos. En el manual de la caldera encontraremos cuales son las dimensiones del tubo que necesitaremos.

El tamaño puede variar entre los 16mm y los 35mm, siendo los de 20mm los más comunes. Es importante saber que existen diferentes piezas que adaptan el desagüe a las instalación que ya tengas en casa. Esto evita tener que desmontar todo el sistema de tubos. En el caso de las calderas Intergas, por ejemplo, el diámetro es de 32mm.

En cuanto al material, es fundamental que sea PVC, porque el agua que sale de la caldera es ácida y corrosiva, y este material es ideal para este tipo de líquidos.

¿Dónde instalo el desagüe?

Lo primero que tenemos que decidir es don de colocar la caldera, y es recomendable colocarla por encima de la salida de agua, así esta se va sin necesidad de instalar una bomba que la impulse, es decir, dejándolo todo en manos de la naturaleza y la fuerza de la gravedad.

En caso de no poder permitirnos instalarla por encima del desagüe, tendríamos que incorporar a la instalación una bomba para condensados.

Normativa para desagües

La normativa que regula este tipo de instalaciones es el “Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los Edificios”, o RITE. Es una legislación impulsada por la Unión Europea desde 2015 enfocada a reducir la contaminación (en concreto, los niveles de CO2).